Banda sonora de la historia.-

http://www.youtube.com/watch?v=B9dSYgd5Elk&ob=av3e

viernes, 9 de septiembre de 2011

Cap. 6.

Iban caminando por las calles más famosas de Londres, los tres con Jam en medio. Kurt y Syd, aparte de manejar el Rock and roll (como término musical) también manejaban todo lo referente a él: Sexo y drogas. Entraron en los lavabos de un garito oscuro y le ofrecieron a Jam unas cuantas rayas, a lo cual no se negó. Después de dichas rayas y varios cócktails, entraron en otro bareto, oscuro también, pero muy glam. PArecía que habían vuelto a 1972. En el escenario, un chico imitando a Bowie cantaba "Baby's on fire" de Brian Eno. El ritmo mareante y los sonidos metálicos de la canción facilitaban la toma de control de las drogas en sus cerebros. Durante los 4 minutos que duró la canción, los gemelos empezaron a restregarse sobre Jamie. Ella les empezó a besar, y entraron de nuevo en el baño. Aquellos chicos podían llegar a ser muy obscenos, y siempre jugaba a su favor. Después de toda clase de magreos, sacaron las agujas y unas bolsitas. Volvieron a ofrecer a Jam. Le ataron la cinta por encima del codo, y la dieron golpecitos, y mientras Syd la inyectaba, Kurt se dedicaba a besarla por el cuello. Fue divertido durante la primera media hora, en la cual, la imaginación de los gemelos sobre Jam se acentuó.


Pero de repente todo se empezó a nublar, entraron en el garito unos tipos reclamando a los hermanos Reckless. Seguro que era un tema de drogas. Se fueron corriendo por al puerta de atrás escoltados por la camarera, dejando a Jam tirada en el suelo. Ella salió como pudo del garito para tomar el aire, respirar. Se empezaba a encontrar mal, sudaba y tenía temblores. Se acurrucó sobre sus rodillas y se tumbó lentamente en el suelo. Cuando ya pensaba que iba a morirse allí, una mano fuerte la cogió y la metió en un coche. Mientras le daba palmaditas en la cara y susurraba - Jamie, Jamie, ¿estás bien?- Ella empezó a abrir los ojos y vio delante suyo a los ojos más azules que había visto en su vida. Pensó que era Adam, pero él no tenía tanta fuerza como para haberla cogido. Tenía sus mismos ojos. Era Luke. Cuando éste vio que Jam abría los ojos, sonrió, y ella quedó enamorada de esos hoyuelos, de esa boca perfecta. 
Estaba medio vestida: la camisa desabrochada, los pantalones medio bajados y despeinada. Luke la ayudó a vestirse bien, la llevó a su casa y la dio algo de comer.


Tantos años conviviendo a diario con el hermano de Adam y nunca se había fijado en lo buen chico que era.
- ¿Por qué me has traído a tu casa?
- ¿En serio quieres que Adam y John te vean en este estado, sabiendo con quién venías?
- Es cierto.... Muchas gracias Luke.
- Te han dejado tirada, no dirás que no te lo avisamos siempre.
- Ha sido por otros asuntos... Si no, se hubiesen quedado. Créeme, lo estábamos pasando muuuuuuuy bien. - Se quedó callada con gesto de satisfacción.
Luke se sentó a su lado en el sofá con una taza de té entre sus manos. Se quedó mirando a Jam, ella le devolvió al mirada. Y después de 5 minutos con sus caras a menos de 3cm la una de la otra, Luke le dio un beso, que ella continuó con mucho gusto.

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